Consejo para madres: cuando la lactancia duele, no hay que “aguantar”; hay que revisar el agarre

dar el pecho duele

Uno de los mitos más repetidos sobre la lactancia materna es que “al principio tiene que doler”. Es cierto que los primeros días pueden aparecer sensibilidad, tensión o molestias, pero el dolor intenso, las grietas o la sensación de que cada toma se convierte en una prueba de resistencia no deberían normalizarse.

La mayoría de las veces, el dolor está relacionado con un agarre mejorable. Según la Asociación Española de Pediatría, algunos signos de buen agarre son que el mentón del bebé toque el pecho, que la boca esté bien abierta, que los labios estén hacia fuera y que las mejillas no se hundan durante la succión. Cuando el bebé se agarra bien, la lactancia no debería doler.

La Organización Mundial de la Salud recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses y, después, continuarla junto con la alimentación complementaria hasta los dos años o más, siempre que madre y bebé así lo deseen. Pero para que esto sea posible, la madre necesita algo más que voluntad: necesita información, acompañamiento y apoyo real.

Un consejo sencillo puede marcar la diferencia: antes de pensar que “no tienes leche” o que “tu bebé no se engancha”, pide que una profesional observe una toma completa. A veces pequeños cambios en la postura, en la colocación del bebé o en el momento de ofrecer el pecho reducen el dolor y mejoran mucho la experiencia.

También conviene recordar que la lactancia a demanda no significa desorden. Significa responder a las señales del bebé, de día y de noche, especialmente durante las primeras semanas, cuando las tomas frecuentes ayudan a establecer la producción de leche. La AEP señala que durante el primer mes puede ser habitual que el bebé realice entre 8 y 12 tomas al día.

Desde Madres de la Leche, el mensaje es claro: no estás fallando, necesitas ayuda. Pedir apoyo a tiempo no solo puede aliviar el dolor, también puede darte confianza para vivir la lactancia con más calma, seguridad y libertad.